martes, 19 de febrero de 2013

Cazadora de recuerdos.

Le venían a la mente a la vez que los suspiros. Felices, tristes, únicos, rutinarios. Recuerdos. Le gustaba recordar, revivir en su cabeza cosas que ya habían ocurrido. Su mayor miedo siempre había sido olvidar. Cada vez que recordaba, deseaba con todas sus fuerzas recordar para siempre. Memorizaba cada detalle. Los colores, los ángulos, los olores, las sensaciones que revivía. Necesitaba una manera, una cámara de recuerdos. Fantaseaba sobre una grabadora mágica capaz de leer su mente. Y de hecho, ella sabía que podía hacerlo. Sabía que era capaz de plasmar sus recuerdos con una exactitud micrométrica. Solo tenía que armarse de valor y empezar a escribir. Coger un bolígrafo y dejar que su mano danzase sobre la hoja. Pero su naturaleza perfeccionista la turbaba incluso antes de ponerse a ello. Empezaba a creer que sus recuerdos no eran suficientes. Que tenía que contextualizar. Que le faltaban detalles. Que al releerlo no entendería nada. Que no iba a servir. Que no era una cazadora de recuerdos. Y que nunca lo sería.

miércoles, 6 de febrero de 2013

"Hablar del tiempo es banal."

Windy. Cloudy. Sunny. Rainy. Hace frío. Tengo calor. Joder, qué viento. Parece que va a llover. ¿Qué tiempo dan para mañana?

Pero no siempre. No siempre es banal hablar del tiempo. "Fenómenos atmosféricos". ¿Fenómenos producidos en la atmosfera? ¿Por la atmosfera?

Es bonito hablar de la lluvia. La lluvia es bonita. La lluvia calma. La lluvia vivifica las emociones. La lluvia es ligera o abrumadora. Te salpica levemente o te cala hasta los huesos. Es bonito ir empapado por la calle. Pero también es bonito ir con paraguas.

Es bonito hablar del viento. El viento es bonito. El viento canta. El viento da golpes. El viento eleva. El viento hace caer. Hace ruidos y te asusta. Pero es tan bonito decir: "Solo es el viento".

Es bonito caminar entre la niebla. Es bonito no ver nada. Es bonito imaginar qué ves. Algodón de azúcar blanco sin sabor ni olor ni sonido ni textura tocable. Y con. La niebla es mágica.

Es bonito el Sol. El Sol es bonito. Es Sol brilla. Acaricia. Abraza. Besa. El Sol da luz. El Sol da ver. El Sol da. El Sol es el Sol. Y ser el Sol, es ser.

¿Qué tiempo dan para mañana?

domingo, 3 de febrero de 2013

Y saltó.

Y saltó. No quiso pensarlo demasiado. Ni siquiera reparó en el Sol panegírico que se ponía más temprano de lo habitual. Mantuvo los ojos abiertos. El escozor que le provocó el aire solo le sirvió para recordarle que no volvería a sentir daño. Un escalofrío le recorrió la espalda y supo que era el último, el último de tantos otros. Una canción que no tuvo tiempo de reconocer sonó en su cabeza. Se notó la boca salada. Las lágrimas ya se habían deslizado hasta sus labios. Fantaseó sobre su primer y último beso. Sonrió. Por primera vez en toda su existencia, se sintió vivo. Justo en el momento en que su corazón dejaba de latir. Fue sorprendentemente fácil y feliz.