domingo, 29 de septiembre de 2013

Septiembre.

Está a punto de llover.
Es domingo por la tarde y tengo muchas cosas por hacer, pero estoy sentada mejorando mis métodos de procrastinación.
Mi trabajo sobre el Chocolate es como una nube confusa en mi cabeza, todavía falta mucho para que sea una realidad, con páginas que puedan leerse y que den hambre de dulce.
Pronto empezarán los exámenes. ¿Y qué? Pues eso, nada. No he estudiado nada ni entiendo nada.
Creo que el verano me ha atontado. Me quiero estampar contra el suelo.
Escribir aquí parece más productivo que Tumblrear pero es una falacia.
Y hoy creo que también me quiero estampar contra el cielo, pero eso es más difícil.
No tengo tiempo de ir a correr. Hace dos semanas prometí que lo haría cada domingo.
Pero qué voy a correr,
     si ni siquiera tengo tiempo de vivir.